Paises

PLACES VISITED (next, in blue)

ZANZIBAR (TANZANIA) 2018 december

Time to rest. A trip to charge batteries.
Sun and good snorkel... and far from big resorts.
As usual on my own.

This next Christmas, I will fly from Bilbao with KLM and spend 10 days in Zanzibar island, Tanzania: a muslim country and another east african Indian Ocean experience for me after Seychelles, Mozambique and Madagascar.

Much more than a honeymooners destiny?. I hope so.
It will be also another solidarity trip.

4 days in Jambiani (south), 3 in Kigomani/Matemwe (east, just in front of Mnemba island) and 3 in Kendwa (north, near Nungwi).

Countdown has begun. No way back.









IRAN 2018 march

Tensiones geopolíticas al margen, Irán es otro mundo. Para mí, con 50 países a la espalda, ha sido una sorpresa inmensa, una verdadera delicia y un subidón. Un viaje de admiración y de aventura, sin comparación posible con ningún otro destino anterior. Irán tiene una cara oculta sencillamente espectacular.

Hablar (muy) bien y recomendar Irán, casualidad, en pleno conflicto diplomático no parecería sencillo pero me va a ser fácil. La antigua Persia, muy lejos de ser un país peligroso para quienes la visitan, es justamente el polo opuesto a lo que la mayoría de la gente, que no lo conoce, piensa. He vivido muy intensamente una nueva experiencia viajera y como siempre contaré mis impresiones sinceras.

Hay que diferenciar con mucha claridad a los líderes religiosos de Irán, desafiantes e inquietantes, que incluso presionan al propio ejecutivo iraní (más moderado), de la realidad social y ansias de libertad que se respira en este maravilloso país, donde no ves terrorismo, eres muy bien recibido y está plagado de impactantes atractivos para un viajero.

No cambiará mi argumentario el reciente movimiento unilateral de EEUU, saliendo del Acuerdo de 2015 con Irán, que parece más orientado al equilibrio regional en Oriente Medio que a la capacidad nuclear de Irán, que sigue estando supervisada. Y es que a los grandes aliados regionales de EEUU (Israel y Arabia Saudí) les preocupa mucho la expansión iraní y su afianzamiento en países fronterizos como Siria y Yemen. Luego trataré de explicar por qué estamos donde estamos...

Hay una total unanimidad y coincidencia, muy llamativa, en todas las experiencias relatadas por los viajeros que visitan Irán, acreditando un país muy estable y con una seguridad y tranquilidad increíblemente pasmosas. Salvo en Bagan (Myanmar), Borobudur (Java) y algún otro, no recuerdo haber sentido la paz (espiritual) que he vivido en Irán.
El rápido crecimiento del turismo en Irán (lo comento después) casi obliga a viajeros curiosos o en busca de horizontes diferentes, a visitar este extraordinario país antes de que pueda ser algo tarde y se pueda poner más de moda...a pesar de ese permanente “suspense” por un posible conflicto bélico o diplomático.

¿No te fías?. ¿Exagero?. La verdad es que el panorama político internacional sí podría condicionar algo esta afirmación...aunque no tanto. Tengo confianza en un final feliz para Irán, en poco tiempo: nada es lo que parece.

Nunca había hecho un viaje de este tipo. Particularmente, y por segunda vez tras Benín, Irán me ha despertado un nuevo interés por conocer más allá de la primera capa de un país. He sido mi propio guía, leyendo antes y aprendiendo durante, en un apasionante viaje por el tiempo.

Y es que un objetivo extra de este post, escrito a fuego más lento de lo normal, algo complicado de armar y que pretendo sea "diferente" a otros excelentes blogs sobre Irán, además de intentar sumergir al lector en una experiencia viajera que me ha resultado sorprendente, intensa, gratificante y muy distinta a otras, es justamente “desmontar” Irán introduciendo matices y factores que –lejos de ser accesorios- debieran de poder apuntalar una visión más real y objetiva.

Trataré de explicar por qué –a pesar de ser un país a  priori controvertido- es tan interesante conocerlo...y también entenderlo. Y por qué resulta tan equívoca su imagen exterior y todo lo que nos han contado hasta ahora. Sin eludir ningún charco y sin entretenerme en los “do-s” y los “don’t-s”: éstos podrás leerlos detallados en  blogs con otros enfoques y exhaustivos, quizá demasiado, en este asunto.

Humildemente pienso que muchas de las interminables cautelas sociales que algunos recomiendan al visitante a Irán, son de absoluto “sentido común” y que, para quienes hemos viajado a muchos países -musulmanes o no- no hay en realidad demasiadas diferencias aplicables a Irán, cuando el objetivo siempre es no ofender a nadie, no juzgar, disfrutar y tratar de pasar lo más desapercibido posible en una actitud de empatía y comprensión (aunque no se esté de acuerdo con muchas cosas, como en muchos otros países del mundo). Sin obsesiones ni miedos. He fotografiado casi todo lo que querido, con la discreción debida. Con mucha tranquilidad.

Realmente, nunca he sido muy "de piedras" a la hora de viajar. Por ello estoy muy sorprendido por la fascinación que me han producido algunas construcciones centenarias y milenarias, sin que haya llegado a cansarme en ningún momento de  ver mezquitas, ciudadelas o templos...

No me detendré en profusos datos históricos y explicaciones de cada lugar visitado, aunque muchos sitios lo ameriten: hay excelentes guías y blogs a los que no podría suplantar, aunque sí daré cuenta de muchas fotos potentes y un vídeo, que ilustran mejor la verdadera cara de este GRAN país.

Y es que Irán no acojona: es justamente lo contrario.  Es elegancia pura y un placer para la vista en medio de un inesperado relax y algunos momentos cumbres de aventura y emoción.
Además, paradójicamente, éste no es ese tipo de destino del que, a la vuelta, uno cuenta sus bondades "con la boca pequeña" para que permanezca virgen y no se masifique.
Con Irán, me siento mucho más liberado porque -siendo espectacular- me resulta muy obvio que necesitan avanzar mucho en libertades, con pasos valientes de unos líderes religiosos que deben escuchar a la sociedad, y el turismo puede contribuir parcialmente a que ese cambio social se vaya produciendo.

Nunca había visto nada parecido: las mezquitas y palacios son algo impresionante y apoteósico, y es que muchos entendidos coinciden en que la arquitectura islámica más sobresaliente del mundo está en Irán.

Estilizadas, armónicas y exquisitamente decoradas con azulejos pintados con caligrafías y motivos geométricos, florales,... las mezquitas son una de las grandes atracciones del país y todas son visitables y fotografiables en su interior. No me cansé de verlas y me encantaron la del Imán en Isfahán, la mezquita Vakil en Shiraz pero sobre todo la del Viernes en Yazd, con la fachada más alta y bonita que vi. Además, las llamadas nocturnas a la oración eran de una musicalidad hipnótica, en medio de un profundo respeto.

Con mente abierta y predispuesta, y en solitario, he estado recorriendo 11 días Irán, muy tranquilo aunque un poco al galope. Mi visita ha coincidido con el tramo final de fiestas de su Año Nuevo, por lo que había mucha gente en todos los sitios.
Llevé muchos regalitos, pulseras, collares, chocolates...para dar a los nuevos amigos que sabía iba a hacer. Estuvo genial. No he visto pobreza extrema, pero debe de haberla, aunque en algunas zonas sí vi gente muy humilde.


Con altas expectativas y en un itinerario potente, pienso que muy acertado, he podido visitar lo mejor de Irán, o al menos lo más imprescindible según muchos que han estado más tiempo que yo. Un viaje fácil, creo que suficiente, muy diferente y con toda la intensidad y emoción que a mí me gusta; también con bastante dosis de improvisación en medios de transporte... aunque con una cierta preparación previa, algo siempre recomendable para disfrutar aún más. Luego, con la guía Lonely Planet, todo más sencillo y muy aprovechado, con bastantes circuitos sugeridos a pie y sin perderme los lugares de mayor interés.

Tras Irán, mantengo invariable mi teoría de que, considerados como un “bien escaso” los días de vacaciones por año, y cuando existe un interés incondicional en hacer un cierto esfuerzo, algunos países pueden ser conocidos en menos días de los que algunos recomiendan "como mínimo": todo depende de la disponibilidad, del espíritu, de las prioridades y de cómo y con cuánto se satisfacen las expectativas. ...Que me he dejado de ver unas zonas muy chulas de Irán en el Norte?. Probablemente, pero ese “debate” ya me lo cerré con el viaje a Nueva Zelanda...

Un destino muy especial, un país desconocido y singular, con una belleza y una ELEGANCIA inusitadas, una riqueza cultural extraordinaria y una arquitectura sublime que me ha cautivado.

Durante el viaje, no paré de escribir apuntes y reflexiones de todo lo que veía y oía, que no me quiero guardar, cuando hacia paradas para descansar y tomar algo sentado (tés con sabor a rosas o a granada, zumos naturales de todo tipo, batidos… ha sido una verdadera cura de “desintoxicación” de alcohol!) y charlando siempre con alguien.  

Dejo un video del viaje
https://youtu.be/BzMtmM1gc-U

Pero tengo MUCHO que contar... porque antes de entrar de lleno en el itinerario, no quiero dejar de incidir en algunos asuntos delicados, como el turismo, la política y la religión (TAN entrelazadas) y la situación de la mujer. Y es que no concibo hablar de este viaje sin intentar esclarecer algunas ideas "clave" para entender el país. Por eso este post ha quedado algo extenso... y aunque espero que "entretenido", siempre puedes avanzar, ir directamente al recorrido realizado y saltarte la culturilla.

BENIN 2017 december

Era más que una corazonada. Quería algo diferente: un viaje de sensaciones y de sentimientos. Me emocionaba poder regresar estas navidades al África negra para hacer una ruta en 4x4 de 13 días, que nos ha parecido un mes, por uno de los países más auténticos del Golfo de Guinea.

El África poco turística tiene un plus brutal y una atracción inusual y adictiva para el viajero. Y Benin tiene algo único y diferencial: está muy anclado en el tiempo, tiene muchos contrastes y aspectos por conocer. Es seguro y aún muy virgen
Definitivamente me ha parecido, en el buen sentido, un viaje estremecedor.

Joan Riera, antropólogo, africanista y especialista en sociedades tradicionales nos preparó este viaje a través de Temps D'Oci, como ya nos hizo con el de Camerún en dic. 2015. La flexibilidad nos ha permitido cambiar algunas cosas del plan previsto inicialmente, improvisar y sacar chispas sobre el terreno, gracias a un magnífico guía local (Oumar), del que luego hablaré.


Un viaje por el África negra más auténtica y que ha sido, como en los que hice a Myanmar, Camerún, Mozambique y Madagascar, una magnífica experiencia solidaria: llevé dos enormes maletas con ropa, zapatos y juguetes para su reparto directo, momentos siempre impactantes y muy emocionantes

Ha sido además el primer viaje que hago con mi hija solos. Una nueva etapa en mi vida que ha comenzado –quizás de manera premonitoria- con el que creo ha podido ser el viaje más estimulante que he realizado, y son ya 49 países...


Benin, hasta 1.975 llamado Dahomey (debido a un antiguo reino sureño local), alcanzó la independencia en 1.960, y es uno de los países más pobres del mundo. Es tranquilo, hospitalario y muy seguro!.


Cuna del vudú, antigua ex-colonia francesa y democracia estable desde 1.991, con casi 11 mill. de habitantes (la mitad menores de 18 años), comparte frontera con la enorme Nigeria, el pequeño Togo, Burkina Fasso y Niger. La capital es Porto Novo, pero el gobierno está en Cotonou, la ciudad más grande.

Benín goza de una gran estabilidad política y su Constitución defiende la libertad religiosa, siendo hasta la fecha todo un ejemplo de convivencia entre las diversas etnias, culturas y religiones. Así, este pequeño país debiera de ser un lugar donde el apoyo exterior podría quizás tener mayores garantías de sostenibilidad: Benin es ampliamente considerado un modelo de democracia en África.

De dimensiones parecidas a las de Portugal, y sin diferencia horaria con España, todavía el turismo no ha invadido sus mercados, poblados y espacios naturales, lo que le hace tan genuino, y eso lo hemos apreciado claramente en las sonrisas, el cariño, la inocencia, hospitalidad y espontaneidad de la gente, sobre todo en zonas rurales, donde hay muy fuertes lazos familiares.

El Norte quizás me gustó más, me pareció más auténtico y acogedor, curiosamente más islámico, y con una vegetación muy diferente, los baobabs,…; el Centro era definitivamente multicultural, y el Sur evocaba el mundo del vudú, los fetiches y la triste historia de los esclavos…que luego contaré.


Y es que un atractivo clave que hace de este destino algo único es que gran parte de los benineses son adeptos al culto vudú, una religión animista y oficial (desde 1.996), la más compleja y rica del continente, originaria de Benin, y que convive pacíficamente empastada con el cristianismo (predominante) y la religión musulmana...y que no tiene nada que ver con la habitual visión comercial/cinematográfica (muñecos atravesados por agujas...). Se habla de que el cristianismo lo profesa un 35-40%, el islamismo un 20-25%, pero más de la mitad de los benineses combinan la práctica de estas religiones con el vudú. Es paradójico.

Esta creencia ancestral otorga vida y poderes divinos a cada elemento del entorno, a las rocas, a los árboles, los animales, los fenómenos atmosféricos… espíritus presentes en todas sus acciones cotidianas y con los que conectan a través del baile.

La base del vudú consiste en una invocación realizada a una deidad que se manifieste poseyendo a un ser humano, lo cual consiguen mediante rituales vinculados a sacrificios, con  danzas frenéticas y al ritmo de tambores, hasta conseguir entrar en una especie de éxtasis o trance, mediante el cual se manifiesta la deidad. Pudimos ser testigos en Abomey, y en primera fila.

Desconocido, pero con un desbordante pasado histórico (que no contaré en este post), es un país excepcional y lleno de alicientes, con una cultura y tradiciones excelentemente conservadas y muchos mercados vibrantes, donde todo se compra y vende, muy anclados en el pasado y tan bulliciosos y coloridos, que hemos conocido con calma y sin prisas ante todo un espectáculo sensorial.

Aunque no diría que ha sido un viaje "extremo", sí ha resultado denso, apasionante, emocionante y lleno de experiencias vitales diferentes a diario. Pienso que ha sido muy importante ser un grupo muy reducido (dos!) ya que ha posibilitado hacer cosas muy potentes con una enorme flexibilidad y dinamismo.

Un viaje de expedición y de descubrimientos, para cambiarte la percepción de muchas cosas, intenso, que te descubre una concepción y realidad de la vida radicalmente diferente a la occidental, y a la vez añejo y tan atrayente de conocer. Y es quizás la "pureza" de todo esto, la escasa influencia del turismo, lo que hace destacar a Benin sobre todos los países que he conocido...

Hay que hablar de pobreza, mucha pobreza, pero también de otras cosas: me mueve siempre el trasladar al lector a los países que visito para hacerle sentirse allí, y he querido reflejar en positivo, fotográficamente y con dos videos (elevados casi a la categoría de “reportajes”), virtudes y atractivos que han hecho de este viaje una experiencia ciertamente excepcional y recomendable, siempre –no nos engañemos- con unas premisas previas ante el baño de cruda realidad: jaja para mayores de 18, estar bastante o muy “viajado”, olvidarse de las comodidades y “eficiencia” del 1er mundo, estar en modo “open-mind ON", y querer dejarse llevar -sin complejos- por algunas de las tradiciones más ancestrales que se puedan conocer hoy en el planeta, sin juzgar y poniendo a prueba tu empatía.

Hemos estado en otro mundo, las sensaciones vividas han sido inolvidables, enriquecedoras y transformadoras, tan auténticas y con una identidad muy marcada
Es un país alegre, optimista y esperanzado, al margen de su arrasadora demografía, su débil modelo económico, la corrupción política (que no termina!), y una siempre insuficiente solidaridad internacional, a pesar de los titánicos esfuerzos de muchas ONGs y Fundaciones, religiosas o no, a quienes no puedo sino APLAUDIR su firmeza y compromiso, ante múltiples de casos de explotación y abuso infantil y un verdadero drama social, donde los niños se hacen "mayores" demasiado pronto...y necesitan tanta ayuda...

Tras lo dicho, y aunque a priori uno podría regresar de Benin con una sensación de aparente falta de autoestima de la gente local, de confianza en salir adelante, de cierta resignación, tengo claro que, bien pensado, he conocido un pueblo fuerte, tolerante y resistente. Pese a una economía ciertamente muy limitada (y bajo esfera francesa), llama la atención la paz, la armonía y el respeto tan profundo entre religiones y etnias. 
Definitivamente Benin engancha y es muy estimulante por todo lo que tenemos que admirar de otras culturas y aprender de su pasado. El que aún haya tan poco turismo, pero tanta seguridad, es una enorme baza a favor de visitarlo, y aunque amerita que reciban muchas más visitas, hoy por hoy, como está, en crudo, es una oportunidad impagable. También para ayudarles.

Debo decir que la figura de un guía local se torna imprescindible, sobre todo para visitar el aislado norte, y que todo el viaje ha sido una verdadera delicia fotográfica.

Puedes ver dos vídeos de mi viaje, con música de la beninesa Angelique Kidjo:

1- DE SUR A NORTE

2- DE NORTE A SUR

Pero aún me queda mucho por contar...

(INTRO) HONG KONG, NEW ZEALAND & COOK ISLANDS 2017 june


Con una merecidísima fama, NZ supera las mayores expectativas imaginables. Y, lo mejor, lo hace con una holgura insólita, contando además con una profunda cultura de vino muy sorprendente: unos caldos blancos excepcionales que, en mi caso, ha sido un verdadero plus.

NZ quizás sea uno de los países con los paisajes más imponentes e intactos del mundo, y con una colección de sitios que son difíciles de clasificar.

Si tienes pensado visitar NZ, leerás en muchos sitios que es necesario un mes o más, o al menos 3 semanas. Demostrar, como me imaginaba, que 2 semanas podían ser "suficientes", ha sido un reto. 

Y es que solo disponíamos de 3 semanas en total. Concentrarlas en NZ a priori era la intención pero, tras una pensada con calma, al final preferí aprovechar dos escalas y así dejar 2 días para Hong Kong y 6 para Cook Islands, por lo que me quedé en "solo" dos semanas para NZ (1 semana en cada isla, en coche, casi 2.400 km. recorridos).

Aunque -siendo realistas- me ha parecido suficiente, por supuesto que en NZ me he dejado muchas cosas interesantes, muchísimas…en las dos islas. Pero me conformo: ha sido un viaje largo y, hasta el "descanso" en Cook, hemos tenido mucha intensidad diaria...y también un nivel de gasto interesante...

Unos lugares porque "había que elegir" (no estaban en la ruta planificada); otros conscientemente descartados porque ya habíamos visto cosas similares en Australia y en otros países, y otros también por no repetir experiencias parecidas dentro de la propia NZ (hay un riesgo lógico).


No ver la preciosa zona norte en la isla Norte de NZ (desde Bay of Islands hasta Coromandel,...) me dio bastante pena, pero me esperaba el atolón de Aitutaki en Cook, que fácil puede haber sido el lugar más paradisíaco que he conocido, en "dura pugna" con Nosy Iranja, como se puede comprobar en el post de Madagascar.




Y Hong Kong me encantó. Moderna y tradicional, the best of both worlds. Y un día y medio a tope fue suficiente para conocerlo. Verás en el post de HK que se trata de un destino muy interesante y recomendable, como ya lo fue Singapur o Kuala Lumpur...

Aunque es anecdótico, solo por haber sido muy "práctico", es la primera vez que damos la vuelta al mundo: una oferta de precio increíble e imbatible con Air New Zealand (IDA: Londres LHR- Hong Kong – Auckland – Queenstown.  VUELTA: Auckland - Rarotonga - Los Angeles - Londres LHR) posibilitaba hacer estancias libres en las escalas previstas en la ruta. 




Es decir, pude haber pasado algunos días en L.A., pero no estaba motivado. Sí que lo hicimos en Hong Kong (además el billete de avión incluso se abarataba casi 100 eur si hacíamos una noche allí) y en Rarotonga (Cook Islands). 

Un Bio-Lon LHR-Bio con British Airways, que pagué con "avios", complementó una jugada perfecta, sin cambio de aeropuerto. Pero el regalo inesperado es que, además, el vuelo de Auckland a Rarotonga (3,5h.) me permitió “ganar” casi un día entero por la diferencia horaria. Increíble y genial.

Poder hacer un “3 en 1” de estas características: una capital china, un derroche de todo como NZ y unos días de relax, suficientes, en uno de los lugares más bonitos y remotos del mundo era a priori, y lo ha sido, uno de esos  “grandes viajes” que –durante muchos años en mente- me ha parecido una auténtica pasada y ha puesto a prueba de nuevo mi capacidad de sorpresa.  

Sin remedio, sorry, estructuraré el relato de este viaje en tres posts diferenciados, por lo que dejo tres links al final.
Pero antes, una necesaria introducción general.

MEXICO DF, CHIAPAS, SOUTH YUCATAN 2016 december

El haber visitado ya en 2005 Tikal, Chichicastenango y La Antigua (en Guatemala), Chichen Itzá, Tulum y Cobá (en Mexico) y en 2014 Xunantunich y Cahal Pech (en Belice) ayudó a una mejor interiorización de lo que se nos avecinaba en este viaje, prometedor y excitante.

Nos propusimos alquilar un coche y recorrer (en total) 1.800 km por Chiapas y el sur de Yucatán, con una primera noche obligada en Ciudad de Mexico y dos vuelos internos (DF-Tuxtla y Chetumal-DF).

13 días que nos han dejado un excelente sabor de boca, no solo por lo gastronómico (excelentes tamales, tacos de todo tipo, guacamoles con totopos, y salsas de picosas a "muy" picosas) y los sorprendentes vinos mexicanos de Baja California, sino porque al final ha resultado ser un fascinante "viaje por el tiempo".


Dos partes MUY diferenciadas: 7 días de naturaleza casi mística (pueblos y cultura indígena, y ruinas mayas) acompañados de 6 últimos días en la zona de Bacalar y frontera con la ya visitada Belice, lejos del turismo de masas de Riviera Maya, que ya conocíamos de 2005.

Estábamos avisados de que no había problemas de seguridad en los lugares a visitar tanto en Chiapas (pudimos ver varios carteles, en ruta, con "Chiapas, el Estado más seguro de Mexico") como en el sur de Quintana Roo, donde realmente había poco turista.  Una gozada (era el objetivo!).

Chiapas, uno de los estados más pobres y, dicen, con mayor amor propio de Mexico ha resultado ser una zona cautivadora, llena de colores, sabores y contrastes. Solo ensombrecida en parte debido a las tediosas carreteras y sus "topes" (badenes). 


De verdad que quien no haya estado allí o tenga pensado visitar Chiapas en coche, deberá tener muy presente que las velocidades medias por carretera no superan los 30 km/h debido a malas carreteras e insufribles y numerosos "topes" (varios antes y después de cada pueblo, y también -lo peor- "en medio de la nada").

Tanto es así que -una vez visto el problema- nos obligó a modificar la ruta ya planificada del viaje y, en vez de pasar dos noches en Campeche, cancelar esas reservas e improvisar sobre la marcha una noche más en Palenque (en nochevieja) y otra en Mahahual (año nuevo). 

El viaje tuvo un delicioso final en la costa del Caribe, frontera con Belice, en rincones con poco turismo y por ello doblemente deliciosos.


Momentos para un recuerdo imborrable: San Juan Chamula y las ruinas mayas de Toniná, que consiguen impresionar. 

MADAGASCAR 2016 june

Cada vez me gusta más el África negra, lo cual es una excelente noticia: me queda mucho por conocer y he de decir que aunque creía bastante insuperables las experiencias de Seychelles (a otro nivel), de Mozambique y, sobre todo, de Camerún, Madagascar ("Mada") ha superado las expectativas más altas y confirma un tipo de viaje que me sigue apasionando.

Ha sido además nuestro viaje más solidario, con 24 kg. netos de ropa, juguetes y material escolar, que he distribuido como siempre de forma directa en muchos puntos de la ruta, lo que ha sido de nuevo una experiencia vital, conmovedora y emocionante que me termina de marcar, aún más que en Camerún, ya irremediablemente.


Leímos que Mada fue ocupada solo hace 1.200 años por un grupo indonesios/malayos que recorrió 6.000 km. para llegar allí...aunque fuese de casualidad!. Está en pleno Océano Índico, a solo 416 km. de Mozambique, donde entonces por lo visto no conocían aún la navegación. Por ello su lengua, el malgache, es más parecida a las del sudeste asiático (Borneo) que a las africanas. Curioso, no?: es una población afroindonesia. Y se habla más francés que inglés (solo en hoteles, y "regular").  



Es posiblemente ese mestizaje cultural (África/Asia) lo que más te llama la atención, porque objetivamente hemos visto a los malgaches "diferentes" a otros africanos: diría que tienen quizás menos sentido del humor que mozambiqueños o cameruneses, pero el aislamiento puede explicarlo, junto a una mayor influencia francesa que les ha podido conferir un "toque" distinto.
Vimos bastante pobreza, aunque no límite, y en general todo sorprendentemente limpio (calles, pueblos y caminos,...), lo que nos llamó la atención.
Llevan un ritmo más lento (como en cualquier isla) pero tienen un espíritu divertido, aunque quizás no tanto como en Camerún o Mozambique. Eso sí, la expresión local más popular: "Mora Mora" (slowly slowly), que es como en Fiji, donde llaman "Fiji time" a la pachorra: no tengas prisa que la comida no viene en lata jaja. Especial para impacientes.

Como "blancos", si en Camerún éramos "nasaras", en Madagascar "vazahas".

Lémures (el símbolo malgache, un antiguo primate bastante "sociable", que vive en bosques), baobabs, camaleones, tortugas, bosques húmedos, desiertos, grandes arrozales, paisajes geológicos impactantes, lugares irreales de una belleza increíble (como los tsingys), playas más que impresionantes, trekking, snorkel,...Mada ha sido un destino de ensueño.


Es la pura esencia del viajero: no puedo pedir más.

TOKYO & DUBAI 2016 march


Sabía que Tokio me iba a sorprender mucho. Para bien. Es un viaje super-recomendable para poder ver de primera mano una cultura mucho más alejada de la nuestra de lo que uno podría imaginarse, y que se debate entre fuertes contrastes: la modernidad más rabiosa y el frikismo, y una tradición llena de misticismo y espiritualidad. 

Tokio, antiguamente llamado Edo, alberga muchas curiosidades y extravagancias y, para el limitado tiempo disponible, completó unas experiencias que nos hicieron innecesario desplazarnos en tren bala hasta Kyoto u Osaka (muy caro) para poder exprimir así al máximo la ciudad más poblada de la Tierra, con 36 mill. de habitantes (solo "el centro” tiene ya 8 mill.), con una sociedad perfectamente organizada (y extremadamente dócil y ordenada), un gusto asombroso por el silencio y un desconocimiento muy sorprendente de otros idiomas, incluso en la gente joven, lo que choca con su supuesto alto nivel cultural y su, dicen, extraordinario sistema educativo.

La tranquilidad que se respira en los templos y santuarios, con la sensación de estar en otro mundo y volver al pasado, mezclada con el ajetreo, siempre comedido, la gente fashion, las luces de neón y un ambiente las 24h, la electrónica y la tecnología, que se respiraba en los barrios más de moda, con (ordenadas) avalanchas de gente, tribus, personajes frikies y pintorescos, nos situaron en un cocktail sensorial que, debo decir, me ha parecido apabullante, por lo diferente y por lo auténtico de una sociedad cuya virtud esencial parece ser la entrega plena al propio deber, la discreción, la rectitud y la autodisciplina.

Hay muchas costumbres y comportamientos que son naturales para el pueblo japonés, ya sea porque son históricamente aceptados, son impuestos por la sociedad o porque son parte de la psique japonesa. Todo nos resultaba tan sorprendente. Un país super-desarrollado con costumbres ancestrales, gran gastronomía y donde, dentro del aparente caos, hay una paz social y espiritual que he sentido en pocos sitios del mundo.

Aprovechamos una inesperada y sorprendente oferta casi a mitad de precio con Emirates (540 eur i/v), justificada por unas fechas inamovibles (de miércoles a miércoles) y unas pésimas escalas que supimos aprovechar, dar vuelta y transformar en una excelente oportunidad de conocer mejor Dubai, a la ida y a la vuelta, donde ya habíamos parado en dos ocasiones, lo cual complementó un viaje increíble y super-satisfactorio.

Ya a la vuelta, he visto que KLM está ofreciendo i/v a Tokio por solo 499 eur. Definitivo.