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© LOS VIAJES DE OSCAR: Blog de Viajes, Fotografía y Video

PLACES VISITED in red (planned in blue)

MAURITIUS & RODRIGUES 2019 december

Otra Navidad de relax bajo el sol. En dos remotas islas del Océano Índico que aún no conocía. Un plan muy bueno, más aún por hacerlo de nuevo en compañía de mi madre (79 años), una viajera “tardía” con una actitud valiente, tan sorprendente y positiva, pese a la exigencia de algunas condiciones del viaje. 

Rodrigues, más interesante  que Mauricio, ha sido una joya escondida y preservada con una atmósfera relajada que me dejó impresionado.

Además, organizar y hacer un viaje de larga distancia con 5 mujeres me ha resultado otra formidable experiencia…. que espero poder repetir.

Podía haberlo sido pero éste no ha resultado ser un viaje de grandes aventuras: 9 días no daban para mucho, y un ciclón tropical durante los primeros 2 días del viaje condicionó en parte el resto de días y cancelamos varias excursiones previstas.
No importó demasiado, hubo muchos otros grandes momentos. Hemos descansado… ha sido un viaje entrañable. Y no ha faltado marisco ni pescado de inusitada gran calidad, todo regado con excelentes vinos sudafricanos, sobre todo blancos. Para qué más?.

Tenía la firme intención de sacar chispas a este destino tras, quizás de manera injusta, haberlo ido descartando en no pocas ocasiones por estigmatizado (lunas de miel y familias con niños) y posiblemente estar algo sobrevalorado (un clásico en destinos paradisíacos, y no tanto, de este tipo). 

Por ello hemos hecho una aproximación alternativa, saltándonos el estereotipo de los hoteles de lujo como hicimos ya en 2018 en Zanzibar también con mi madre... un viaje impensable que tan buenos recuerdos me trae a la mente y que fue la confirmación de que, dependiendo cómo abordes destinos de este perfil, yendo por tu cuenta, la experiencia cambia por completo (“Más allá de la tumbona: una abuela valiente”).

Además, meter en el viaje a Isla Rodrigues, más que una corazonada, tan apartada de los itinerarios turísticos, era para mí un “must” que, en cualquier caso, podía compensar cualquier eventual decepción con Mauricio, tras haber leído excelentes y asombrosos comentarios en algunos (muy pocos) blogs de viajes. Con razón Rodrigues me ha impresionado. Por su simplicidad e inusual belleza.

Un reto importante en este viaje, no menor, era tratar de hacerlo “low-cost” pese a tratarse de un destino tan abrumadoramente caro, más aún en rabiosa temporada alta. Y lo hemos conseguido sin privarnos de mucho. 

La clave fue reservar vuelos muy baratos 6 meses antes (solo 612 eur con Saudia Airlines) y alquilar con igual antelación casa, estudio y apartamento con Booking.com (para los 6, unos 200 eur/dia de media) y no pisar hoteles. Comer en sitios excelentes, pero fuera de los hoteles, o cocinar en el propio alojamiento. También organizar el transporte por nuestra cuenta…

2 semanas antes de viajar, el mismo vuelo de 612 euros estaba ya en más de 2.500 eur.

Me sorprendía que algunos de mis amigos no supieran bien dónde se encontraban en el mapa las islas de Mauricio (a 900 km de Madagascar) y Rodrigues (a 600 km de Mauricio). Bueno, pero no son tan turísticas?.... No tanto. Pero esto siempre pasa.

La Republica de Mauricio, el país más seguro de África, en pleno Océano Índico, incluye varias Islas: Mauricio, Rodrigues y otras dos islas menores. Aunque pertenecen al continente africano, tienen muy poco que ver con el África Negra, en términos de pobreza, alfabetización, desempleo, esperanza de vida y situación social en general. Todas ellas, junto a Isla Reunión (francesa), constituyen las llamadas Islas Mascareñas.

Isla Mauricio es tropical, verde y exuberante, cubierta de cañas de azúcar, y está cerca de las espectaculares islas de Reunión y Madagascar.

Isla Rodrigues se encuentra a 1,30h en avión de hélices desde Mauricio. Objetivamente me ha gustado mucho más Rodrigues por razones que luego explicaré. 

Me dijeron que a Rodrigues van los mauricianos de vacaciones… el caso es que sus paisajes son de impacto.







Han sido ya 12 años seguidos pasando el Año Nuevo fuera de España. El plan esta vez ha sido:
  • 5D/4N en Isla Mauricio en casa de alquiler en Blue Bay (sureste) y 3 estudios en La Gaulette (suroeste). 
  • 4D/3N en Isla Rodrigues. En un apartamento. 
  • 1D/1N en Jeddah (Arabia Saudí) 
Como siempre, dejo un pequeño video del viaje.

Y ahora cuento mi experiencia.

PARIS 2019 october

Ya había visitado París en 1996 y 2005 pero nunca de una forma tan intensa y especial como ahora. La ciudad me ha parecido más apasionante y espectacular que en ocasiones anteriores. Se mire como se mire.
Había llovido mucho desde la última vez que pisé la Ciudad de la Luz, todo un icono, un clásico del turismo mundial.

No descubriré nada a nadie si digo que París es definitivamente un "planazo", con decenas de lugares increíbles y pintorescos para visitar. Una apuesta segura y gratificante. Para un fin de semana o para 4-6 días.
Si, como ha sido mi caso, solo dispones de un fin de semana, no te desanimes: tienes la oportunidad de un disfrute máximo si te pones las pilas... y un calzado cómodo!.

En nuestro caso, fuimos un viernes por la tarde y regresamos un domingo por la tarde. El sábado anduvimos (a pie) 23 kilómetros. Casi nada. Un récord (el anterior lo tenía en Isfahan, en Irán, con casi 15 km recorridos en un solo día).
Creo que merece la pena 100% callejear, perderte por los barrios y recorrer a pie las ciudades para captar toda su esencia.

Aun así nos hemos dejado muchísimo por ver, pero no pudimos abarcar más por el riesgo de desfallecer.

Cierto es que decidimos dejar de visitar algunos lugares imprescindibles que ya conocíamos como Montmartre, el bohemio barrio de los pintores que parece un cuento de hadas, con sus estrechas y empinadas callejuelas, sus cabarets, bares y sex-shops y el mítico y famoso Moulin Rouge…, y la espléndida basílica del Sagrado Corazón en lo alto de una colina.

Tampoco visitamos, por ya visto, el famoso Centro Pompidou, un centro nacional de arte y cultura espectacular, muy vistoso y de arquitectura radical, inaugurado en 1.977.

Había olvidado lo caro que es París. Muy caro. Todo. En exceso. El alojamiento. La comida, la cerveza y sobre todo el vino. Todo el alcohol, en general, a un precio el doble o el triple que en España. Olvídate de emborracharte en París. El café igualmente, a precio de oro pero muy bueno!

También me llamó la atención la cantidad de patinetes eléctricos que hay, y que la gente deja varados en cualquier lugar. Varias empresas de alquiler te permiten alquilarlos con apps móviles. Muchas bicis eléctricas, también para alquilar. En general, poco tráfico de coches por el centro.

Y de nuevo, además de contar con una guía de bolsillo de Lonely Planet, utilicé como siempre la impagable app gratuita para el móvil “Maps.Me” con un mapa off-line de Paris para ser más efectivo con los recorridos a pie y saber siempre dónde estás... y qué tienes cerca.

Por diferentes razones, creo que junto a Nueva York, Tokio, Sydney, ciertamente impactantes, y posiblemente también Berlín, París es sin duda una de las ciudades que mejor sabor de boca me han dejado. Dejo a mi adorada Londres aparte, quizás por muy vista… y más previsible.

Me encanta darle a todo y compatibilizar extremos en experiencias viajeras: creo que no hay que ponerse corsés a la hora de elegir destinos ni encasillarse en un tipo de viaje (asumo una especial predilección por Africa y los viajes de aventura), pero algunas grandes ciudades, bien por su especial idiosincrasia o por su historia, en dosis no excesivas, son otra de mis debilidades viajeras.
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Porque cómo no disfrutar de ciudades tan increíbles como Melbourne, Venecia, Roma, Ámsterdam, Copenhague, Estocolmo, Atenas, Lisboa, Estambul y muchas otras como Hong-Kong, Ho Chi Minh, Singapur, Kuala Lumpur, etc..., sin olvidar mi absoluta fascinación por las caóticas capitales africanas…


París nunca decepciona.
Voy a contar mis impresiones tras el redescubrimiento de una de las, con seguridad, ciudades más bonitas y espectaculares del mundo. Callejearla fue nuestro objetivo, evitando el metro salvo para venir e ir al aeropuerto. También te recomendaré otros lugares imprescindibles que ya visité anteriormente, pero no en esta ocasión, por si algún día decides visitar la Ciudad de la Luz.

CAMBODIA & MALAYSIA 2019 august

Un viaje muy variado y apasionante. Una verdadera gozada. Un “tres en uno” espectacular. No se puede hacer más en menos tiempo. Feliz.

Poder combinar la visita (por segunda vez) a una ciudad asiática tan apetecible como Kuala Lumpur, con una escapada a la diminuta pero rabiosamente paradisíaca isla malaya de Pulau Kapas, y una estancia en Camboya en la animada Siem Reap y viendo a fondo los impresionantes y espectaculares templos de Angkor Wat, tan icónicos, es una experiencia brutal.

Angkor Wat es uno de esos lugares que hay que tratar de visitar al menos una vez en la vida por su belleza infinita y valor histórico: fascinantes rincones de ensueño en un remanso idílico recuperado de la selva y envuelto de misterio, construido entre los siglos IX y XV: la capital de imperio Jemer, con muchísima influencia de India. 
Visita imprescindible para cualquier viajero.

Claramente Angkor Wat es una “maravilla del mundo”: ruinas en medio de la naturaleza, cubiertas de árboles y plantas, espectaculares templos en un entorno mágico. 

Un destino de película que te atrapa por su belleza y cuya espiritualidad engancha al viajero más soñador. 

Una explosión de belleza de magnitud abrumadora como Ta Prohm, donde se rodaron algunas escenas de Lara Croft, Tomb Raider.

He disfrutado mucho y creo que esa serenidad y tranquilidad con la que viajo ya, me permiten planificar en poco tiempo, improvisar y paladear cada momento, en un estado de máxima normalidad en entornos complejos, aunque debo decir que ha sido ciertamente un viaje fácil, comparado con otros. Claro. 10 vuelos en total, casi nada. Me contradigo?. No.


Una aventura no programada con antelación (viaje decidido tan solo 1 mes antes, algo inusual) pero muy acertada, con unas expectativas que han terminado situándose de nuevo por encima de lo esperado debido a algunas sorpresas muy agradables e impactantes. 

Por razones formativas/universitarias (de mi hija), se me planteó la oportunidad de acompañarle a Malasia y aprovechar a estirar un poco la estancia para montarnos un viaje espectacular en todo su conjunto. Pensado y hecho.

Encontrado un vuelo barato de 650 eur con Etihad: de Bilbao a Kuala Lumpur, con escala de Brussel Airlines en Bruselas; de Bruselas a Abu Dhabi (6 horas, llegamos de noche y hacía 41 grados) y de Abu Dhabi (escala de 2h) a Kuala Lumpur (7 horas, con 26 soportables grados al llegar). 

Etihad es la aerolínea "de bandera" (estatal) del emirato de Abu Dhabi, como Emirates es la de Dubai, Qatar Airways la de Qatar...o Saudi Arabian Airlines de Arabia Saudita, todas ellas "peleando" por ser los mejores hubs en ruta a otros destinos en Asia o África. Bendita competencia.

El esquema del viaje, con 4 destinos diferenciados, fue menos apretado de lo que puede aparentar y muy bien aprovechado:

- 3D/2N en Kuala Lumpur (KL)
- 3D/2N en la isla malaya de Pulau Kapas
- 1D/1N de nuevo en KL. 
- 6D/5N en Camboya: Siem Reap / Angkor Wat. Vuelo directo de 2h a Siem Reap. 150 eur i/v.

Salvo por el humilde alojamiento en Pulau Kapas, los hoteles en KL y en Siem Reap fueron excelentes, con las mejores ubicaciones y precios muy baratos, por la inmensa oferta que existe. Contratados ambos con Booking.

Un breve aperitivo en 4 bloques:

MALASIA - KUALA LUMPUR: 

Capital de Malasia. Muy turística. Moderna y desarrollada. No te deja indiferente: mucho por ver y por hacer. 
Ya estuve en 2013 por lo que decidí visitarla relajadamente y disfrutarla con más intensidad. 
Exótica y cosmopolita, tan moderna y con identidad propia, sus limpias calles están repletas de un turismo mayoritariamente asiático. Ha tenido un desarrollo vertiginoso
La vi de nuevo llena de grúas, que trabajan día y noche, todo en obras, lo que le augura un aún mayor crecimiento. Enormes rascacielos, un monorrail suspendido, puestos callejeros, mercados, mezquitas, templos budistas o hindúes, centros comerciales,…

MALASIA - PULAU KAPAS:

Bendecida por muchos viajeros, algunos con cierto recelo y entusiasmo contenido, como posiblemente la mejor isla de Malasia y de las mejores de todo el sudeste asiático.

Me picaba mucho la curiosidad tras haber estado ya en 2013 en Malasia visitando la preciosa isla de Langkawi, en la costa occidental, pero sobre todo las extraordinarias islas Perhentian, en la costa oriental y tan cerca de Pulau Kapas, con unas playas tan sublimes como las de estas 2 fotos que recupero.
¿Superaría Pulau Kapas aquella experiencia? (yo creo que sí)


CAMBOYA – SIEM REAP: 

Esta ajetreada y pequeña ciudad, la segunda más importante de Camboya e imprescindible base de operaciones para visitar los Templos de Angkor Wat, se ha reinventado como el destino más chic del país: ambiente mochilero conviviendo con modernos hoteles. 

En Siem Reap es muy difícil no sentirse turista.

Te puedes mover a pie o en tuk-tuk. El centro histórico está en la zona del Old Market (mercado cubierto con comida, ropa y artesanía), cerca de la famosa y bulliciosa Pub Street: es el corazón de la vida urbana, con cafés, restaurantes, bares y tiendas.

Desde Siem Reap hicimos varias excursiones en tuk-tuk y en moto.



CAMBOYA - ANGKOR WAT: 

Es la principal atracción de Camboya, por lo que en realidad no hay temporada alta ni baja. 
Decían que la cercana Siem Reap está llena todos los días… y que también lo están los templos. Nosotros tuvimos suerte, no fue para tanto.
Amerita 2-3 días de visita. Esta duda inicial (tanto templo?) me quedó zanjada en cuanto me situé y vi todo lo que tenía delante. 

Apoteósico y para nada “sobredosis”, aunque es deseable que, en función de tu disponibilidad, alternes las visitas a templos y hagas otras cosas entre medias.

Porque, casi nada, Angkor Wat es el complejo religioso más grande del mundo (aunque empezó siendo hinduista, terminó siendo budista) y sus colosales dimensiones te impactan de lleno: imposible verlo todo. Cómo se construyó en tan solo 37 años es algo que hoy en día aún desconcierta a los investigadores.

Me pareció un tesoro arqueológico tan deslumbrante que dudo que vea nunca nada que se le parezca.

Y me di cuenta de que el Budismo en Camboya está mucho más relacionado con India que con los otros países del sudeste asiático. 

Este fabuloso complejo arqueológico está considerado por muchos como uno de los destinos más alucinantes del mundo. Pese a ser un lugar super-turístico, no es necesario planificar demasiado una visita que es imprescindible se mire como se mire.  Pasar varios días recorriendo, desde Siem Reap, los cercanos templos de Angkor Wat, el de Bayon y el Ta Prohm, y reservar algo de tiempo para el de Banteay Srei, tan bonito, sin olvidar el inmenso Preah Kahn es un planazo sobresaliente.



Y completar la estancia con alguna excursión alternativa en moto, como hicimos, a un lugares poco turísticos más alejados de Siem Reap, y cercanos al Lago Tonle Sap, terminan por convencerte de la inmensa fortuna de visitar lugares mágicos e impactantes. 

Angkor es obviamente mucho más que “un conjunto de piedras” e impresiona y estremece como en pocos lugares he visto (pienso en la impresionante Tikal, Guatemala, el descomunal templo budista de Borobudur en Java, Indonesia, o algunas ruinas mayas memorables como Palenque o Toniná en Chiapas (Mexico) o Xunantunich y Cahal Pech en Belice).

La pena es que estuvo nublado mañanas y tardes, y no pudimos contemplar los afamados e impresionantes amaneceres (el sol sale por encima de la torres del templo de Angkor Wat) y las puestas de sol… vaya foto!

No pasaré por alto más adelante el hablar de la tremenda desgracia de Camboya, que resultó implicada en el conflicto de Vietnam cuando Estados Unidos les atacó en 1.969 por ser refugio de la guerrilla norvietnamita del Vietcong, lo cual terminó sumergiendo al país en una atroz guerra civil, de la que salió triunfante el partido de los Jemeres Rojos encabezados por el genocida Pol Pot: su régimen cometió desde 1.975 una de las mayores barbaridades del siglo XX: se asesinó al 25% de los habitantes de Camboya en un caso extraordinario de “autogenocidio”.

Es imposible conocer el número de camboyanos que yacen en fosas comunes.





Pese a haber sido un viaje menos intenso que otros, tengo bastante que contar y mostrar. Buenas fotos, he de decir. Algunas, en Pulau Kapas y en Angkor Wat, fueron realmente de ensueño. 

Dejo un pequeño vídeo del viaje

ETHIOPIA 2019 april

Sorprendente y definitiva para un viajero. El África negra siempre te marca y Etiopía, tan variada y tan auténtica, te deja huella. Me ha parecido un país realmente asombroso, cargado de sorpresas, muy singular y con una enorme personalidad: nunca ha sido colonizado.

Un viaje extraordinario de 2 semanas que, bajo cualquier óptica, me ha resultado fascinante. Y además (importante): es un destino muy seguro.

Además de aventura a raudales, he tenido un aliciente adicional, como en Irán: cada vez me atrae más la geopolítica, que explica tantas cosas. Y es que la influyente Etiopía, con eternos problemas étnicos, está en medio del “Cuerno de África”, una región convulsa y hasta hace muy poco una de las zonas más inestables del continente.

Cada vez me gusta más tratar de “conocer” antes los países que voy a visitar, “complicarme” un poco la vida y no quedarme solo en la primera capa. Sigo aprendiendo y disfrutando mucho en mis viajes.

La historia de Etiopía, el único país que siempre se ha mantenido cristiano en África en un contexto de países islámicos, está fraguada en torno a dos centros religiosos principales: Axum, la antigua capital, unida por la leyenda a la reina de Saba y a El Arca de la Alianza, y Lalibela, la ciudad santuario del siglo XII. Ambos lugares poseen un legado histórico y artístico brutal, y son Patrimonio de la Humanidad.

Leyendas e historias se mezclan con la tradición religiosa etíope creando un excepcional mosaico, muy interesante de conocer.

Por circunstancias he viajado de nuevo en solitario, al igual que al espectacular Irán donde fui por libre el año pasado.
Y ha sido también, como ya lo fue en Myanmar, Mozambique, Camerún, Madagascar, Benín y Unguja (Zanzíbar), otra gratificante experiencia solidaria: llevé un maletón con ropa, juguetes, material escolar y, esta vez, también médico.

Unos 30 kg. extra a sumar a mi equipaje personal habitual (16 kg.). Muy cargado pero muy feliz.

Allí, era un “farányi” (o “farányo”): extranjero o blanco. Los niños te lo dicen sonriendo para llamar tu atención y así sonreírles tú también y darles o chocarles la mano… lo agradecen mucho. Eres novedad!.

Dentro de todo lo vivido en Etiopía, me relamo recordando muchas experiencias, entre las que destaco solo unos pocos “highlights”, como haber trepado y descendido paredes, bastante acojonado, para alcanzar por escarpados senderos dos de los más inaccesibles y mágicos monasterios de la región de Tigray, como Abuna Yemata Guh (siglo V) a 2.600m y Debre Damo (siglo VI). 

Haber estado en el Danakil, impactante depresión volcánica y haberme bañado en un agujero abierto bajo un desierto de sal, en el punto más profundo del continente (a menos 130m). Haber dormido a la intemperie en el desierto en un campamento de la legendaria etnia Afar. Haber hecho trekking a 3.900m en el Parque Nacional de Simien rodeado de monos babuinos gelada. 
Haberme adentrado en los templos y pasadizos de las impresionantes construcciones monolíticas del siglo X excavadas en roca en Lalibela, o haber viajado por el tiempo callejeando por la musulmana y adictiva Harar, dando de comer a hienas salvajes.

Todos han sido momentos impactantes -junto a memorables amaneceres y puestas de sol- que tengo ya grabados a fuego y que constituyen nuevas experiencias a integrar a mi hoja de ruta viajera, con 52 países a mis espaldas, que me impulsan a continuar buscando experiencias y atmósferas similares, con un cierto grado de implicación: seleccionando destinos con exigencia y sabiendo dónde me meto para así disfrutar más de cada instante, sin frivolidades, aunque también siga compaginando con otros viajes de perfil más "turístico". Todo cabe.




En este post me conformaría con sorprender al lector que desconozca Etiopía, un país memorable y deslumbrante que no puede dejar indiferente a nadie.
No demasiados países en el mundo son capaces de ofrecer al viajero semejante abanico y variedad de vivencias.

Leerás en muchos sitios que Etiopía es uno de los países más bonitos de África, con unos paisajes extraordinarios. Y vaya si es verdad. Pero hay muchas más cosas que la pueden hacer verdaderamente imprescindible para quienes cada vez más vamos seleccionando destinos que ofrezcan vivencias auténticas y experiencias impactantes.


La gente, las sonrisas de los niños, los caminos, los mercados, unas maravillas naturales de primer orden y una historia impresionante: pocos saben que la tradición cristiana de Etiopía es una de las más antiguas del mundo, o que el país posee también uno de los patrimonios arqueológicos más extensos del mundo.
Casi nada!.

Y con más 150 tribus y etnias. Muchas de ellas milenarias… y algunas casi pre-históricas.

Por primera vez, he querido esperar un mes antes de ponerme a escribir este post para tratar así de rebajar un poco el furor… y “reposar” entusiasmo.

Un recorrido de 14 días en el que he totalizado 2.000 km. en coche y 4 vuelos internos.

Un viaje quirúrgico y algo “a la carrera”, duro pero aun así relajado. He descansado. 
Cómo es posible?, sencillo: comienzas pronto el día con un super-desayuno antes de una caña sin tregua, y luego ya descansas tranquilo por la tarde/noche disfrutando de lectura en los hoteles, wifi si hay, unas cuantas cervezas frías, revisando fotos y preparando el plan del día siguiente o teniendo amenas conversaciones con otros viajeros en tu hotel.

Solo hay que estar un poco en forma, y yo he descubierto que lo estaba (lo suficiente). Además, dejé de fumar hace casi 5 meses y he empezado a notarlo.

Lugares con un magnetismo tremendo a los que, aun siendo paraísos fotográficos, a veces he llegado, me he sentado y he contemplado, sin pensar en disparar fotos.
La inaccesibilidad y el gran esfuerzo realizado por alcanzar algunos sitios, ha tenido siempre una impresionante recompensa.

Seguro que alguien estará esperando que lo aborde: Etiopía ha sido víctima de recurrentes y severas sequías, entre las que destacan sobre todo la de 1973-1974, que contribuyó a la caída del emperador Haile Selassie, y la más cruel de 1984-1985, que terminó en una hambruna que se calcula acabó con la vida de casi un millón de personas, en parte debido a la horrorosa gestión del régimen comunista del Derg, en el poder entre 1974-1991, que culpó a la sequía mientras ellos compraban más armas…, lo que hizo que se desencadenase la famosa iniciativa Live Aid, con Bob Geldof al frente.

Probablemente por tanto tengas en la cabeza una imagen estereotipada de sequía muy severa y tierras estériles y, por ello, sed, hambruna, enfermedades y… muerte. Olvídate. Las cosas han cambiado afortunadamente.

Pero no podemos bajar la guardia porque siguen en emergencia. Aunque hoy es ya es el país africano con la economía que más rápido crece del continente, se dice que casi un 10% de la población (y hay más de 100 millones) aún pasa hambre.

Por ello hay muchísimas ONGs y decenas de países, involucradas en proyectos humanitarios que buscan “generar capacidades”, permitiendo a los pastores diversificar sus medios de subsistencia (con semillas mejor adaptadas a la sequía, herramientas y técnicas de agricultura, o cómo y cuándo hacer heno para el ganado), lo cual incrementa sus ingresos y les puede garantizar tener agua y comida suficientes.

Es bueno que lo sepas (y también que trates de ayudar si puedes): otro tipo de ayudas consisten directamente en “salvar vidas”, con la distribución de complementos alimenticios para madres y niños, rehabilitación de embalses, apertura de pozos y desarrollar la producción de más ganado. Tanto por hacer y en medio de una urgente reconciliación nacional, es tarea complicada. 
La escasez de lluvias y lo errático de las estaciones, tampoco ayudan. No es un buen panorama, pero hay motivos para la esperanza. 


Antes de viajar me informé bastante sobre la situación del país y también sobre su “oferta” viajera. 

He querido probar bastante “fuera de ruta”, porque es notorio que en Etiopía las agencias llevan a casi todos los turistas a los mismos sitios. 

He querido ver de todo y en ocasiones me he visto rodeado de desesperanza y desasosiego (niños gritándote "water, water" por la carretera, en la zona del Danakil, me pareció bastante impactante) y también de pobreza dura en Harar.

Creo que hace muchos años ya que he dejado de estar "en babia" y también por ello soy consciente de que necesito seguir viendo de cerca situaciones humanitarias extremas, o simplemente complejas, para ayudar y también para mantener una actitud crítica y reflexiva sobre el mundo occidental.


Afortunadamente en Etiopía he visto también muchas sonrisas y ganas de vivir.  Y es que el África negra es maravillosa, me conmueve y es una medicina periódica que mi mente necesita para no olvidar nunca lo afortunado que soy. Que somos.




Etiopía ha podido ser una especie de cocktail con Benín, Irán y Nueva Zelanda como ingredientes principales. 
Tengo mucho que contar y mostrar. Especialmente a mentes inquietas, curiosos y viajeros potenciales.

Es un destino muy potente que permite cumplir muchos sueños en un solo viaje, entre ellos la entrega de material solidario.

En este nuevo post podrás ver una radiografía actualizada de este país tan fascinante y de las extraordinarias experiencias que he vivido, desde una visión particular, crítica y como siempre sin ambages.

Por su extensión he estructurado el post en diferentes bloques que creo necesarios para destripar dos semanas muy intensas y tratar de entender mejor Etiopía... pero siempre puedes quedarte solo con las fotografías. Hay muchas.

Dejo, como siempre, un vídeo del viaje donde se ven mucho mejor las experiencias, con mayor intensidad. Te resultará muy sorprendente. Lo he partido en dos:

Primera parte: https://youtu.be/vrmYngShug8

Segunda parte: Lalibela y Harar (en construcción)